miércoles, 23 de agosto de 2017

El seguro de vida definitivo



Pagar constantemente un monto por mantener a tu familia es algo que puede sonar caro, pero sinceramente es lo mejor que puede usted hacer, en lugar de otras alternativas tecnológicas que andan circulando en secreto por ahí.

Todo empezó en el año 2139, cuando la compañía “LifeSec” lanzó, de manera limitada y para clientes exclusivos, lo que se llamó “El mejor seguro de vida”, y consistía en usar tecnología misteriosa para “evitar” la muerte del cliente. Anualmente te cobraban por si querías tener una o dos vidas, o varias… como si se tratara de un videojuego, pero se mantuvieron por un buen tiempo el secreto guardado. Y sí, miles de vidas se salvaron en ese tiempo, ya que la compañía enviaba gente que evitaba tu muerte en situaciones como accidentes o imprevistos. No cubrían casos como deportes extremos o riesgos en los que el cliente voluntariamente sabía en qué peligro se encontraba su vida, esto incluye situaciones que sin tecnicismos se llamarían “estupideces”, como saltar de un rascacielos a otro estilo “parkour”, o caminar en una cuerda floja sin entrenamiento previo. ¿Cómo sabían cuándo te ibas a morir y llegaban a tiempo para evitarlo? Era un enigma.

Pero esto cambió hasta el atentado terrorista en Dubai en el año 2148 cuando una bomba nuclear fue detonada en el sótano de un rascacielos, causando la muerte de miles  de personas. El 80% de ellos estaban asegurados, pero la compañía no pudo darse abasto y fue de esta manera que dieron a conocer a sus clientes cómo era que evitaban las muertes: tecnología para viajar en el tiempo. Quizás suena para usted, querido lector, algo inverosímil, pero no pensaría que exista en el siglo 22 y se utilizara para propósitos capitalistas avariciosos como una compañía de seguros de vida. Pero así era. El agente de seguros viajaba un día o un par de días al pasado, para informar que el cliente posiblemente moriría. Entonces se evitaba su muerte de esa manera. Se cuenta que la mayoría de sus clientes desde un principio había sobrevivido, es decir, no “tenían que regresar en el tiempo” para salvarlo, sino que el agente que viajaba en el tiempo solamente mantenía las cosas sucediendo. Se enteraba de los hechos, y luego viajaba al pasado para “cumplirlos”. ¿Qué pasaba si alguno de los clientes moría? Pues  no sabemos, pero hay rumores de que se creaba un universo paralelo y el agente quedaba duplicado. Quizás lo reasignaban, o lo mataban… nunca lo sabremos.

Con este incidente terrorista, a uno de los altos mandos de la compañía se le ocurrió una “brillante” idea. Traer a las personas muertas de vuelta a la vida. ¿cómo? Simple. Se viajaba en el tiempo, minutos antes de la muerte, se retiraba a esa persona, y se llevaba al futuro, para que la persona muerta en realidad nunca hubiera muerto. No quiero meterme en complicaciones sobre universos paralelos o alternos, pero no se evitaba el acto terrorista, sino se traía de vuelta a través de esa tecnología, sólo a los clientes asegurados. Eso no hizo más que aumentar el éxito de la compañía. Así ya no tuvieron a clientes haciéndose millonarios pero llorando las muertes de sus seres queridos, como era en el siglo XX y XXI, sino clientes contentos con sus familiares vivos, y que quizás seguirían pagando en caso de otro siniestro similar.

Pero esto, aunque trajo ganancias, no hizo más que empeorar la situación. Algunas de las personas que habían sido traídas de vuelta ya no actuaban igual que antes, podría decirse que incluso parecían otras personas. Una vez se reportó un caso de un señor que así sin explicación aparente se puso a repetir la misma palabra por tres horas y no hizo otra cosa. Al llegar al hospital, se normalizó su situación.

Meses después, un maestro llevó su queja de que su esposa, también maestra, ya no tenía deseo sexual de ningún tipo. Era como si no le interesara en lo absoluto tener relaciones sexuales con nadie por el resto de su vida.

El caso más raro fue el de una señora que comenzó a llorar lágrimas con una sustancia color negro y a cantar una canción en un lenguaje que hasta el momento no ha sido identificado. Al final de la canción, aseguró que una entidad conocida como la mujer sombra vendría a terminar esto. Días después, a las 4 de la madrugada, cientos de clientes salieron de sus casas caminando como zombis y se postraron en una formación circular alrededor de la sede de LifeSec, en Nueva York. Después de 12 horas de estar parados frente a la puerta, cobraron consciencia y volvieron a sus casas.  Al día siguiente hicieron lo mismo, pero parándose en la entrada de la mansión del presidente de la compañía.

Después de ese y diversos incidentes igual de inquietantes, los gobiernos hicieron ilegal el viaje en el tiempo con estos propósitos. No se sabe si hubo otra catástrofe y alguien viajó en el tiempo a nuestra realidad para evitarla. Pero se dice que aún hay quien ofrece estos servicios de manera clandestina. Yo sólo escribo esto para informarles y que lo transmitan a sus contactos, mejor compren un seguro de vida y no inviertan en compañías que violan las leyes del tiempo para evitarles sufrimientos. 

viernes, 14 de julio de 2017

El cuarteto maldito

Muchas leyendas hay sobre obras malditas. Pinturas que a su postor le trajeron mala fortuna, o esculturas que encerraron una historia tenebrosa. Ya sabemos cómo van todas: generalmente el autor se suicidó y fue pasando por una larga lista de dueños que terminaron con un funesto destino, o algo les pasó a sus seres queridos, y muchas veces sin relación con la obra. Eso es poco creíble y a menudo visto como charlatanería, y las "víctimas" no son vistas por los escépticos como almas atormentadas por las obras, sino por una simple coincidencia, mala suerte o producto de la casualidad.

También hay otro lado... Pinturas, libros o reliquias antiguas que contaban con un agente infeccioso y no podían ser exhibidas en museos o al público, por estar con alguna bacteria o haber sido parte de alguna epidemia. Esas obras sí han quedado malditas... Alguna pieza hermosa o valuable para los conocedores, envuelta o conteniendo  microorganismos letales, y que no podrá estar jamás cerca de unas manos humanas.

Pero ¿una obra musical? Pensé. ¡Es absurdo!  Un cuarteto de cuerdas escrito por un compositor italiano ¿que pudiera causar una enfermedad? ¿Quién se enferma por escuchar música? Quizás haya alguien, pero la música que enferma, siempre hay otro al que le encanta. Como esa porquería  que oyen esos jóvenes hoy en latinoamérica que no pienso mencionar ahora. ¿las partituras estarían infectadas? No, yo estuve frente a ellas, las toqué con mis manos,  y sigo sano. (No debería estar diciendo esto, ya que tienen más de 300 años). La infección no provenía de ellas, ni de alguna bacteria ni virus en el papel. Quizás de sus notas, pero eso es lo que voy a explicar a continuación: La epidemia de Ponte Vecchio.

El caso más antiguo con estos síntomas semejantes a la peste está registrado en 1689. De acuerdo a las crónicas, nadie sabe de dónde vino esa enfermedad, ni qué la originaba, e incluso estudios bacteriológicos actuales se niegan a tomar en serio este testimonio. Durante 30 días, todo el pueblo de Ponte Vecchio fue víctima de una peste que trajo como síntomas tos seca, mareo, exhalaciones con sangre y otros fluidos color verde vivo, llagas, pústulas, necrosis en algunos tejidos, mal olor proveniente de la dermis de los pacientes, y según un grabado de la época, incluso una malformación ocasionada por este mal, aunque algunos consideran que se confundió con alguna otra congénita y se agregó a la lista de síntomas con fines sensacionalistas.

Un libro titulado "La gran peste de Ponte Vecchio" de autor aún no identificado, señala que la epidemia surgió de manera espontánea y fue durante el estreno de un Concerto Grosso de Crisoforo Pesccini. Era una celebración en la que tocarían solistas con un conjunto de alumnos. Comenzaron con obras de otros compositores, y todo fue normal, hasta que empezó la obra que el autor, orgulloso, estaba presente escuchando. Según la crónica, de repente se comenzaron a escuchar tosidos, y el escenario empezaba a tener una pestilencia horrible, lo que hizo que varios comenzaran a abandonar la sala. Los que no lo hicieron, lo lamentaron, porque continuaron tosiendo, y finalmente tuvo que interrumpirse el concierto ante lo que parecía en ese momento un brote contagioso. Así durante varios días, la gente que asistió al concierto murió, no sin antes contagiar a los demás habitantes del pueblo, quiénes también enfermaron, aunque se cuenta que algunos pudieron curarse. Pero se supone que nadie sobrevivió más de unos meses de los asistentes aquella noche, incluyendo su autor.

Nadie relacionó la obra musical con la infección en ese momento, pero no volvió a tocarse durante más de dos siglos.

En 1857, la partitura, después de haber pasado por varias manos de coleccionistas y atribuirse a distintos compositores, llegó a ser propiedad del célebre Franz Liszt, quien la regaló a un musicólogo francés amigo suyo de nombre Ernest De La Tour. La leyenda negra prevaleció sobre "El concierto maldito" que de ahí cambió a "El cuarteto maldito" porque De La Tour la transcribió de orquesta barroca a cuarteto de cuerdas. Esto no era raro en el romanticismo, también se modificaron muchas obras para hacerlas más fáciles de interpretar con los instrumentos disponibles en esa época. Hizo una versión para cuarteto, y otra para piano. Se tocó en varios lugares de Europa, sin un solo incidente infeccioso, lo que hizo que se eliminara mucho de la superstición de que era una obra, no sólo maldita, sino portadora de una enfermedad. ¿o acaso sólo con los instrumentos podía suceder? ¿o quizás dichos instrumentos tenían entre su laca alguna bacteria que se liberó con las vibraciones, bastante revolucionarias para su tiempo? Nunca lo sabríamos. Aún se toca la versión de De La Tour en vídeos de terror en Youtube, o se cuenta como leyenda similar a la sonata del diablo, de Giuseppe Tartini o los caprichos de Paganinni. Hasta se hizo una pintura en el siglo XIX mostrando el evento del "surgimiento" de esta peste. No recuerdo en este momento el nombre del pintor, pero una rápida búsqueda en Google brindaría datos al respecto, y también el nombre y fotografías de la misma, incluso su ubicación o colección actual a la que pertenece.

No se sabe mucho de la vida de su autor, sólo que quedó viudo a edad temprana, y que murió de esta "peste" . No hay leyendas de que hiciera un "pacto" con el diablo. Pero lo que se describe a continuación es producto de mi investigación, y mis conclusiones.

La versión publicada por De La Tour no es la misma obra. Es una composición hecha por él. Llegué a esta conclusión porque, como historiador del arte, tuve el privilegio de hallar un diario en un archivo, conservado en Stuttgart donde se habla del "cuarteto maldito". Durante la segunda guerra mundial, la obra fue del interés del partido nacional socialista (o nazi, como se le llama ahora). Se saqueó gran parte de Francia, incluyendo la antigua casa de De La Tour, y se halló la verdadera partitura. Uno de los músicos de Hitler la leyó y vio que no eran la misma obra. Entonces se encargó a Goebbels que juntara músicos que supieran leer música barroca para que se hiciera una recreación lo más fidedigna posible de la obra original de Pescinni y se supiera si realmente estaba maldita, y tenía un agente patógeno, o lo que diría la voz de la razón y la ciencia: no. Afortunadamente para el tercer Reich, se tenían en posesión distintos instrumentos barrocos originales, decomisados a sus dueños, ya fueran judíos o cualquiera víctima suya. Se utilizaron también músicos que estaban al momento en campos de concentración, y se les prometió que serían liberados si participaban en esto, ya que eran completamente reemplazables para los nazis.

El diario se vuelve confuso aquí.

Dice que en un búnker se encerró a cada uno de los músicos para que leyeran la pieza, y se les dieron copias. Aquí surge una duda ¿si preparar una obra requiere muchos ensayos previos, por qué no se manifestó la "epidemia" durante alguno? En fin, se supone que el día que los juntaron, el director musical (que era nazi) tenía listo un disco para grabar el Concerto Grosso de la peste. En el momento que comenzaron a tocar los músicos, comenzaron a enfermarse y murieron uno por uno antes de que fuera posible concluir la interpretación, o tan solo el primer movimiento. El director huyó solo con la grabación, aunque el clavecinista y el violonchelista seguían vivos cuando el director huyó, y según tuvo que dispararles. Sano y con el disco en su poder del "cuarteto maldito", fue a su casa. Al día siguiente, el disco de vinil se hallaba cubierto de hongos, y él murió en un hospital secreto del gobierno alemán, pocos meses después, mostrando síntomas similares a los descritos en las crónicas de la peste de Ponte Vecchio, incluyendo las malformaciones. El autor del diario, presuntamente, fue uno de los enfermeros que lo atendió y pudo entrevistarlo, escuchándolo de primera mano.

Walter Guilespi, el coleccionista que adquirió la partitura, y el diario, lo mantuvo en secreto. Se hizo amigo mío, me mostró ambos textos, y he decidido publicar esto porque ha desaparecido misteriosamente. Después de conocernos durante mi semestre en La Sorbona en el que asistí a uno de sus cursos, pude visitar su colección privada e incluyó estos dos documentos de valor incalculable. No sé leer música, y menos esas partituras, pero me explicó por qué la pieza original de Pescinni no es lo mismo que la de De La Tour.  Sí se veía que eran distintas. Semanas después de su desaparición me llegó por correo un ejemplar que eran fotocopias, según del diario mencionado anteriormente.  Cuando lo abrí ví que no era el mismo texto, aunque tenía la misma letra y formato de hojas. Deduje que seguramente sería otro, ya que él anterior lo había leído completo.

El médico que atendió al director de la orquesta había hecho su propia investigación. En las bibliotecas nazis halló un gran acervo de ocultismo y así fue como pudo hallar información y atar conjeturas. Gran parte del diario decía incoherencias sobre religión, o describía alucinaciones que tuvo el médico, pero en una página se describió algo interesante concerniente a la pieza de Pesccini.

"El cuarteto maldito fue hecho para nunca ser tocado por manos humanas. Es una variación de un himno conocido al hombre desde tiempos babilonios. Muchas enfermedades han surgido por él. Pesccini lo descubrió, quien sabe cómo. Es una invocación  a uno de los ancestrales, que solo puede ingresar a nuestra dimensión a través de la pestilencia, la putrefacción, y su música. El día que alguien toque la canción completa, él ya estará aquí." Después de este texto venía una receta de strudel y textos carentes de relación con la página citada.

Hoy pienso que quizás con los sintetizadores y varios aparatos que tocan música artificialmente, no sería raro que alguien pensara en recrear la melodía y escucharla completa. Esa es mi conjetura.  Guilespi, mi amigo está desaparecido, pero según los informes policiales, encontraron en su estudio la noche que desapareció, una horrible pestilencia.

jueves, 2 de febrero de 2017

"Súper X" y los superhéroes de Televisa / Blim



Hace unos días vi en el metro unos anuncios que ni entendí de qué eran, sólo que retrataban un personaje usando "sus poderes" para su lujuria porque era muy morboso. Llevaba algo de prisa así que no les puse atención, pero me fui pensando que resulta contradictorio que en el metro de la ciudad de México pusieran anuncios en los que es "gracioso" un acosador sexual, con tanta restricción precisamente para "prevenir" eso (vagones exclusivos de mujeres, cientos de operativos "viajemos seguras", anuncios, etc)

Ya poniéndoles atención, me di cuenta que era de una serie de Blim (la competencia de Televisa a Netflix) y su intento por hacer una serie de superhéroes parodia que compitiera con el público "geek" en México... lo que sería conocido coloquialmente como "jugarle al verga" y "aventarse un tiro" con producciones gringas como Arrow, The Flash, Supergirl, Jessica Jones, Daredevil, Luke Cage, The Defenders, Legends of Tommorrow o la que se quiera.

Sólo para documentar, les tomé foto a otros dos anuncios que vi en la calle, ya que en internet no he encontrado nada. Sospecho que a los mismos de Televisa les da vergüenza que esto se llegue a internet y vea la gente cómo promueven el acoso sexual y se les hace divertido. Sumándole que es complicado imaginar a alguien que por flojera evite ver Legends of Tomorrow o The Defenders y opte por ver Súper X, una producción completamente mexicana y hecha "con mucho talento" y puros actores de telenovelas. No la pasan por TV abierta porque seguro se satura su señal con tanta audiencia.

Foto no mía, sino del twitter de Paulina González



Esas sí las tomé yo.

Y con eso de que el consumo local fortalece la economía mexicana, entonces:
Gallifrey México's portrait.



PD: Y se agarraron a un tipo que lo peinaron y vistieron idéntico a Sheldon Cooper. A juzgar por lo que veo, no parece que sea una serie (como lo indica su título) que sea súper X... algo "equis" no es malo ni bueno... esto sí se ve horrendo. Ya vimos que se puede hacer comedia con ese mismo tema y con presupuesto bajísimo, véase Misfits.

martes, 8 de marzo de 2016

La infancia perfecta y feliz (cuento)

No entiendo la tecnología de ahora. Pero puedo asegurarles que mucho de ella es algo que no conocemos. Hay muchas invenciones humanas bastante espantosas, y que quizás si te enteraras que existieran, no dormirías por una semana... pero si ese mismo invento modificara tu vida sin tu consentimiento, renegarías del progreso científico. Yo acabo de descubrir una de ellas. Y desearía no haberlo hecho.

Desde niña he tenido pesadillas. Quizás no la misma, pero la mayoría de ellas han tenido muchas cosas en común. Pasillos que nunca terminan, donde a veces me persiguen, o gente que en la vida real es cercana a mí, pero que en los sueños la veo haciéndome daño. Es más perturbador todavía cuando son personas muertas y que cuando estaban vivas te tuvieron cariño. Como yo con mis abuelos. Fallecieron hace años, y siempre los quise mucho, pero más de una vez he despertado de sueños en los que los he visto amenazándome o simplemente apareciendo en algún lugar donde no deberían. Quiero pensar que los sueños en realidad no permiten comunicarte con los muertos y que el alma de las personas va a otra dimensión o simplemente, como pensaría cualquier ateo, desaparece. Porque de ser lo contrario, sería espantoso pensar que en el fondo mis abuelos me detestaban y lo ocultaron muy bien en vida… así que se desquitan esporádicamente, quizá una noche cada dos años, a arruinarme la madrugada.

No sólo han sido esas. También he soñado con bibliotecas abandonadas, casi en ruinas, en las que veo libros en los que no hay texto, pero sí rostros bastante misteriosos, o en descomposición. Incluso con fiestas familiares en las que todo mundo parece estar feliz, pero yo veo a lo lejos en una ventana un rostro blanco y muerto que me mira desde la distancia.  A veces sonríe, otras veces ni siquiera lo veo pero sé que está ahí. Ese mismo rostro ha aparecido en otros sueños, persiguiéndome en la calle, o subiéndose al camión en el que voy a tomar el trabajo y atacando a todos. Una vez tuve que llamar a una amiga porque fue insoportable la pesadilla, aquella en la que yo estaba encarcelada y llegaba ese personaje a castigarme, me arrancaba la ropa y yo no podía moverme.

Desde niña fui muy susceptible a los sueños. Hasta me tuvieron que llevar al psiquiatra para calmar algunas visiones que mi subconsciente generaba durante las noches. Ya cada vez han sido menos frecuentes, pero no se han ido. Particularmente las de aquel personaje pálido. Nunca había hablado esto con mis padres, pero recuerdo haber tenido sueños así desde tiempos muy remotos. Pero no entiendo por qué. No sufrí de maltrato infantil. Mis padres siempre fueron buenos conmigo. Jamás recuerdo que me hayan golpeado o agredido. Siempre tuve excelentes calificaciones durante todos mis estudios, incluso los universitarios. Pero un persistente problema de memoria a largo plazo. Muy seguido recuerdo a mis compañeros diciéndome "¿a poco no te acuerdas?" o incluso en la escuela, hay enormes volúmenes de cosas que apunté en mi cuaderno pero que jamás recuerdo haber escrito, a pesar de estar con mi letra. Dos veces llamaron a mis padres porque yo me quejaba de no reconocer a la maestra y pedir que volviera otra que había renunciado hacía casi un año. Fuera de eso, nunca les di problemas. Hasta que ellos se divorciaron, mi madre se mudó, y a los pocos meses yo también me fui de la casa, porque ya era adulta para ese entonces. Un tiempo viví con unas amigas, pero después obtuve un trabajo mejor y decidí vivir sola. Ahí fue cuando las pesadillas regresaron.

 Hace poco murió mi padre, y visité su casa. Supongo que algunas personas se aferran a ciertos recuerdos, por muy amargos que hayan sido. Y pensaba que mi padre era de esas personas, aunque al visitar ahí lo corroboré. Siempre había mantenido secretos, pero los que más me intrigaban eran los de un baúl café que mantenía bajo llave. Su abogado me la dio, así que ya podía saber todo lo que quisiera sobre ese cofre. Aún si eran simplemente documentos aburridos. Y no estaba muy equivocada. Al abrirlo sólo vi actas de nacimiento, licencias de conducir expiradas, actas de defunción... Pero todo eso no fue nada al lado de las fotos. Me di cuenta que nunca había visto fotos de su abuela, o de su madre, o incluso de él jugando cuando era niño. Pero cuando encontré las de su adolescencia, no sabía que me esperaba el peor horror que puedo recordar hasta ahora. Una foto de unos jóvenes en un campo de fútbol. Mi padre, dos amigos, y el hombre que había estado apareciendo en mis pesadillas.

Desperté del desmayo. Tardé algunos minutos en recordar vagamente qué me pasó. Mi madre llegó por mí y de ahí no recuerdo mucho, sólo que volví a caer dormida, quizá por algún medicamento que me inyectaron. Por lo que pude reconstruir, esa persona de mis malos sueños me hizo algún daño en mi infancia, no sé si lo encarcelaron, sí esté libre o incluso si siga vivo, pero era hermano de mi padre. Mi propio tío, que sin importar cuántas veces lo borren de mi memoria, seguirá en las profundidades de mi subconsciente, repitiendo lo que sea que me haya hecho. No deberían hacerle esto a nadie. Mis padres en el afán de darme una infancia perfecta y feliz, me borraron ese recuerdo. Y quién sabe cuántos otros ¿Y si él sigue en algún lado? ¿Cuántas veces me habrán traído a esta clínica para borrarme todo lo relacionado con él? ¿Y si no era la primera vez que descubría esa foto?


Quizás no me dejarán conservar este texto. Oigo a alguien venir...

jueves, 1 de agosto de 2013

La última vez que se escuchó una voz humana

Mil años después de la extinción del último humano, una casa fue descubierta. Lo importante no era eso, sino que contenía la única evidencia de la voz humana grabada para ese entonces. Habían hallado libros, y por eso los arqueólogos conocieron los lenguajes humanos, pero no grabaciones porque estaban en discos de materiales perecederos, o se borraron durante una tormenta electromagnética. Junto a la grabación, un aparato para reproducirla, que funcionaba con una corriente moderada de electricidad.

Esperaron a que hubiera un grupo de historiadores y especialistas en los lenguajes humanos, ya extintos, para que lo tradujeran. Pensaban que posiblemente sería una canción antigua, de esas que se describían como muy bellas... O posiblemente una de esas voces privilegiadas que cantaban ante reyes y emperadores.

Después de horas ensamblando el aparato, pudieron escuchar lo único sobreviviente que alguna vez habló alguien de aquella raza cuyo esplendor duró milenios, una voz aguda que decía:

"Se coompraaan... Coolchooonees, tambooores, refrigeradoooreeees, estuuufaaas, lavadooooras, microooooooondas, o algo de FIERRO VIEJO QUE VENDAAAAAN..." 

Fin de la grabación.

jueves, 14 de junio de 2012

¿Llueve?

Oigo por mi ventana agua que cae pero no puedo asomarme por algún motivo. Quizá llueve. Aunque comienzo a preguntarme cómo sé que el sonido proviene de una ventana si desde aquí no puedo verla.

Quizás es una cascada y yo soy un náufrago medio sordo que sólo escucha una llovizna. Quizás soy un tipo loco con alucinaciones auditivas y mi celda del manicomio ni ventana tiene. Incluso puede que yo mismo no sea una persona sino una rata que escucha cómo el agua de lluvia se filtra por ese círculo perforado enorme de hierro por donde a veces entra luz.

No puedo recordarlo. Quizá estoy muerto y ese sonido son almas del infierno, aunque aún yo esté muy lejos de compartir su destino. Quizá es el cielo y Dios sabe que me gusta el sonido de la lluvia. Quizá no existen ninguno de los dos y soy simplemente un aristócrata del siglo XVIII que imagina una vida en el futuro en la que hay aparatos más prácticos pero menos elegantes que los que imaginan algunos escritores.

Eso no, los escritores de ese estilo son del siguiente siglo, así que lo descartaré. ¿Pero quién soy y qué es ese sonido? ¿Cómo sé que es lluvia? Estoy dudando. Dijo Descartes "Dudo, luego pienso". Quizá yo sea Descartes. No, no lo creo. Recordaría batallas y planos cuadriculados, no lluvias ni siglo XIX. Me asomo a la ventana. No llueve, y no sé de dónde venga ese sonido. Puede ser viento, o incluso el tráfico en alguna avenida cercana que nunca descansa. No. Nada de eso. Mera creación mía.

Mi mente, demostrándome que todo es posible mientras duermo. Puedo olvidar quién soy, puedo soñar que yo no soy yo, puedo soñar que no soy nadie y sólo ver una secuencia de hechos sin participar en ella y sin ser visto. Pero aún no recuerdo quién soy aunque sé que no llueve. Quizá no esté soñando...

miércoles, 30 de noviembre de 2011

La última carta

"Querido Ëdgar:

Soy yo, la mujer que amas. Esta es la última carta que te escribo, estoy segura completamente de ello, es definitivamente la última carta de amor que le escribo a alguien, y a pesar de que nunca la leerás, todos mis pensamientos y sentimientos en ella se irán conmigo si no los plasmo aquí.

Recuerdo cuando te conocí, una tarde de agosto. Ibas de azul y yo con un vestido blanco. Odiaba tanto ese vestido, pero lo amé después cada que lo veía o lo usaba porque me recordaba ese día.Yo acababa de salir de una clase y tú ibas a... nunca me dijiste dónde. No tengo idea de cómo fue que dos completos extraños ya fueran amigos cuando el sol se ocultaba ese mismo día. Nos despedimos en los portales y después de ir en direcciones opuestas, ambos volteamos al mismo tiempo, no como en las películas que cada quién voltea sin que el otro se dé cuenta. Nos reímos y en ese momento supimos que, deliberadamente, nos volveríamos a ver.

Pasaron dos meses y por primera vez me besaste. No sabría describir la sensación, no fuiste el primero en hacerlo, pero cuando lo hiciste fue como si jamás alguien lo hubiera hecho y seguramente yo tampoco fui la primera... otra cosa que tampoco supe sobre tí jamás.. Pero no importaba el pasado, teníamos tantos sueños en ese entonces, como todos los jóvenes. Te presenté a mis amigas, dos de ellas te adoraron y una siempre te detestó, pero eso no importaba siempre y cuando estuviéramos juntos. Tú me presentaste a amigos tuyos y me di cuenta que no eras imaginario ni una proyección subconsciente mía, ya que un hombre sin pasado y sin amigos sólo podría ser ficticio o agente encubierto, y yo hubiera preferido lo primero para que no llegaran un día gente del gobierno a borrarme la memoria o algo peor. Murió tu tía, se casó mi hermano, viajamos a tres ciudades, una de ellas que ni a tí ni a mí nos gustó.

Cocinamos juntos, me mostraste tus dibujos de monstruos y cosas así, yo te enseñé a bailar. Bailé para tí yo sola... despertaba haciendo la cuenta de cuántas personas me importaban tanto como yo misma y siempre estabas en el número uno. Pasaron seis meses, vino el otoño, y todo se marchitó. Las discusiones se convirtieron en peleas, los apodos cariñosos en puñales que salían de nuestras bocas, que antes se juntaban de manera inocente, otras veces no tanto, y ahora sólo escupían veneno mientras que al darnos la espalda, veíamos el tiempo pasar y los dos sólo llorábamos esperando que uno de los dos se arrepintiera.

Y una vez yo no me arrepentí. Busqué a mis amigas, y encontré a alguien que pudo reemplazarte, al menos por sólo veinte minutos. Después supe que tú habías hecho lo mismo, da igual si antes o después, de todos modos lo nuestro ya estaba tan destruido que sabía que pasaría. Ahí nos dimos cuenta que las cosas no habían salido bien, y como todo lo que florece, lo nuestro se marchitó y murió. Fue cuando decidí alejarme de todo, de mis amigas, de mis padres, pero sobre todo de tí.

Pasaron diez años. Yo ya había reiniciado mi vida... me casé, tuve un hijo, me divorcié, tuve un gran éxito y pude comprar una casa en la que vivía yo sola con el niño. Alguna vez deseé que yo pudiera tener otro para que no se quedara solo, pero lamentablemente serían dos pequeños sin padre, y si yo me volviera a casar, sería por amor, no por buscar un padre para ellos. Imaginaba que tú habías hecho lo mismo, tenías una esposa y una hermosa familia. Tal vez lo tuyo sí salió bien, y tenías una casa más bonita que la mía. Durante un mes mi hijo anduvo viajando con su padre y yo me sentí tan sola, tan sola, que no tuve más remedio que buscarte. Llamé a personas que también te conocían, algunos se ofendieron, pero sólo dos de ellos supieron decirme dónde te encontraría. En el mismo lugar donde habías estado desde el día siguiente a mi partida

Entré después de muchas revisiones. Los médicos me dijeron que el día que llegaste, no podías mover las manos ni hablar. Te fuiste recuperando, pero comenzabas a tener conversaciones cuando el cuarto estaba vacío. No debieron haberme dejado entrar, sin duda en este país muchos médicos se equivocan. Ahí habías pasado los últimos diez años de tu vida. Cuando entré, te hablé. Te dije lo mucho que te había extrañado, y en cuanto oiste mi voz la reconociste y tus ojos se abrieron, tu boca sonrió como posiblemente no lo había hecho en años, y cuando volteaste a verme sólo dijiste: "¡no! todos estos años de tratamiento no los tiraré a la basura. De niño eran los monstruos, y desde hace años has sido tú. Pero no me engañarás, sé que te veo todas las noches porque mi cabeza lo quiere, no porque estés ahí. Me dijeron que estabas casada y con un hijo, no vendrías a perder tu tiempo con este loco. Aléjate, porque si los doctores se enteran de que te sigo viendo, nunca saldré de aquí."

Insistí durante dos horas, pero nunca creíste. Me fui llorando, casi llegando a mi casa comenzó a llover. Estacioné mal mi auto, de hecho creo que está rayado pero esta vez no me importa. Tal vez este renglón ni siquiera lo entienda quien encuentre este papel porque sigo llorando, y más mientras escribo esta línea. He tenido demasiado, cualquiera pensaría que yo triunfé y tú fracasaste, pero eso es una mentira. Yo ya he perdido las ganas de vivir y la última esperanza de que la recuperara, cree que soy una alucinación suya. Si Dios existe, debe ser mucho más paciente que como lo pintan, ya que millones de ateos existen y yo no soporté eso contigo, que aún significas el mundo para mí. Mi hijo prefiere estar con mi ex marido y su maldita secretaria, es tiempo de despedirme, y por alguna razón no de ellos, sino de tí. Adiós Édgar, espero que si alguna vez nos volvamos a ver, ya estés completamente sano"