miércoles, 26 de agosto de 2009

Vampiros de tiempo

Te sientes cansado, despierto durante la madrugada hasta el alba, dormido durante el día, tu piel se ha vuelto más pálida y más sensible a la luz solar. Algunas cosas las ves pero no están ahí. Tus ojos están rodeados de manchas negras, tu mente puede pensar con la misma claridad de siempre, pero no a la hora que sueles necesitarla. Olvidas de repente algunos episodios de tu vida.

Has sido víctima de los vampiros de tiempo.


Son criaturas que están todo el día ahí pero no las ves. Succionan tu información, partes de tu vida, y la poseen. Saben todo de tí, y quién sabe a cuántos pueden enterar. Y lo peor, saben dónde estás. Algo que puede reconfortarte, nunca te atacan.


¿Qué aspecto tienen? ¿Colmillos, garras, piel pálida como la tuya?

NO, se llaman Facebook y Hi5.

Para mí ha sido bastante difícil tener 2 parásitos. Es por ello que eliminaré al más débil y lento, como en el origen de las especies.

Y de paso terminaré la breve historia que está abajo. Por favor no la lean hasta que la termine.

domingo, 16 de agosto de 2009

GR Technologies

El primero de nuestros personajes víctima, o beneficiario de esta corporación se llama Gabriel Malak, irónicamente, un agente de seguros de vida.

De mera casualidad, el tipo NO estaba asegurado. Eso lo demostró un día que iba manejando por una carretera cerca de Austin, Texas, en un viaje de negocios. Un tornado iba pasando y se lo llevó. Fue una de las experiencias más significativas de su vida, ya que debido a la gran velocidad de aire sufrió de sofocación y se desmayó. Al despertar estaba frente a un edificio en medio de la nada.

El edificio, alto en forma de una tienda de campaña, o una persona con capa si se le veía desde arriba, y cubierto de vidrios grises. Su coche estaba perfectamente estacionado frente a dicha construcción. Un hombre de traje fue a sacarlo del auto, que estaba ya hecho una carcacha. Le dijo -El dueño de la compañía quiere verte.

Después de subir muchos, muchos pisos, llegó a la oficina central de GR Technologies. El dueño, un tipo alto, muy delgado y pálido le dio la bienvenida.

-Lo estaba esperando señor Gabriel. Por lo visto usted es ahora nuestro cliente.
-No recuerdo haberlo sido
-La gente no suele darse cuenta cuando invierte con nosotros. Sin embargo, bienvenido.- Le dio la mano, estaba igual de fría que la suya.Después agregó
-Usted trabaja en seguros, en México ¿verdad?
-Así es.¿Cómo lo sabe?
- ¿Qué empresa? Ah, no me diga, no importa. Todas son nuestras rivales, pero al mismo tiempo no serían nada sin nosotros, ya que les vendemos material. Por eso todo el lujo que usted ve en esta sala, que es gracias a donde trabaja usted y muchas otras aseguradoras.

Le pidió que se sentara mientras el dueño eso hacía. Esto era demasiado surreal, jamás había conocido al dueño de la empresa donde trabajaba desde hace siete años, y sin embargo ahora de la nada caía frente a la sede de otra, donde resulta que su presidente lo aguardaba. No dudó en preguntar al respecto.

-¿Por qué me esperaba si yo ni lo conozco señor...?
- Alex Durga. Presidente de GR Technologies. Yo siempre aguardo al que esté por llegar, sin embargo usted no tenía que venir acá ahora, nadie lo había mandado. Fue un accidente.
-Sabe usted mucho.
-Más de lo que imagina. Sin embargo, quiero hacerle una oferta. Puedo devolverle todo lo que ha perdido.Le pagaré el vuelo de regreso, repararé su coche si usted hace unos cuantos trabajos para mí.

domingo, 2 de agosto de 2009

La historia empieza así

Hace mucho tiempo, cuentan, existía una hermosa hada que reinaba en Faeria, la tierra de las hadas. Su nombre era Ámbar. Tenía un reino honesto, limpio, bello, que convivía con otras criaturas en paz, incluso con el hombre. Pero había algo que amenazaba todo lo que ella había creado con tanta bondad y trabajo. Su enemigo, el malvado mago Lorthion, amo y señor de los dragones. Quería dominar toda la tierra de Agilea, desde los mares del norte hasta los altos bosques y desiertos del sur, y también deseaba tener la tierra de las hadas. Ámbar no podía dejar que esto pasara, así que utilizó su magia más poderosa para detener a Lorthion y sus dragones de que destruyeran todos esos bellos lugares que el hombre había creado. Pero no lo logró hacer, porque Lorthion era igual de poderoso que ella. Sólo alguien más poderoso, un mago, humano, o un elfo lograría destruir tanta magia oscura. Incluso un humano que la ayudara sería suficiente. La profecía decía que un humano llegaría a ayudar a Ámbar, y sería recordado por todos los siglos, una última esperanza para que en Agilea la paz regresara algún día. Esa persona debía conservar su capacidad de soñar. De todos los rincones gente buscó a Ámbar para poder tener esa gloria. Y nadie halló aquel mítico reino de las hadas. Fue cuando dudaron de que existiera. Se olvidaron de Lorthion, su ejército y sus dragones. La gente dejó de creer en hadas, dragones, magos, y todo aquello pensando que no era más que una fantasía. Tal vez el hombre ya no cree, y su búsqueda se ha limitado a lo que puede ver fácilmente cerca de si mismo. Cree que aquellos cuentos que escuchaba de niño no se encuentran más que en la mente de quien los contaba, que al parecer inventó. Se ha perdido en su mundo, ha dejado de soñar. Y Ámbar seguirá esperando por años a que la profecía se cumpla, a alguien que tenga todavía la capacidad de soñar… hasta que un día un extraño ejército invadió las aldeas